Como la novela de Cortázar, nuestra vida es un juego de saltos entre capítulos. Ahora reímos con nuestros amigos, saltamos y lloramos con nuestra pareja, saltamos para gritarle a un familiar que nos ha traicionado. El chiste es sabes donde saltar a continuación. Si elegimos bien tendremos un final lindo para todos, pero si tropezamos todo se vuelve tan impredecible.
En navidad Medellín se llena de las luces más espectaculares que podáis soñar. Estas dos fotografías fueron tomadas con una película normal y sin trípode con mi,si mal no recuerdo, Nikon F hace ya más de diez años.
Marciana iba vestida con una camisa blanca, vaporosa, y estrenó sus gafas de sol. Era un perfecto día de verano. Las mujeres olían a rosas y sus palabras se iban con el viento, con el humo de los cigarrillos. Las palabras olían a cerveza y la gente se tomaba fotografías con brandy.
