Siempre me ha gustado las luces naturales, fuera la del Sol o la producida por las llamas. Así que cuando pensé en hacer una serie de fotos con la luz tintada lo que use fueron velas ubicadas detrás de grandes botellas que contenían agua con anilina de colores. El resultado me gusto mucho y espero que a vosotros también.
Esta foto tiene algo muy especial, y es que no existe interior en la ventana que abre el niño. Casi da la impresión de que uno, el observador quien esta encerrado, mientras el niño simplemente se ha asomado a ver que hay dentro de la caja.
Como profesor los cursos que más disfrutaba siempre fueron los de 3D. La principal razón de ello era que al finalizar, si se trataba de un curso monográfico, preparábamos un cortometraje. Tamaña tarea normalmente requería de trabajar como en un estudio real, preparando grupos con tareas especificas que interactuaban entre sí. Esto le daba un toque especial al cierre del curso.
