Cómodamente insensible

/ noviembre 30, 2012/ Fotografía, Literatura

 

Cómodamente insensible

Cómodamente insensible

 

Han pasado dos horas ya desde que el Hombre partió. Síssi permanece lánguidamente acostada, y solo las puntas doradas de los últimos ases de luz mordisquean el torso de su cuerpo. Un sonido desciende desde la cúpula, un cordón de aire frío avanza con él, solo se percibe algunos brillos marinos que siluetean, o tal vez, insinúan que se trata del cuervo.

 

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