Embalados de Hugo Gris

publicado en: Fotografía, Literatura | 1
A petición del artista ahora conocido como Hugo Gris voy a editar el texto original para borrar todos los nombres bajo los que ha trabajado hasta el día de hoy y sustituirlos por  “Hugo Gris”.

Estos son los eventos posteriores a una acción artística que Hugo Gris y un grupo de jóvenes creadores realizaron hace unos cuantos años en la avenida principal del Poblado en Medellín. Para desgracia del performance les interrumpió la policía pero para nosotros se ha convertido en suerte porque dio pie al relato que encontrareis a continuación.

Les entregamos otra de las joyas de la antigua Maravilhion, un relato que aun siendo documental resuma la poesía del realismo sucio tal como sólo Hugo Gris es capaz de lograr. Todo el texto (el de “Implicados” también), nombres y fotos están tal como en el original.

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

Embalados

Con las fotos de Marcela Urrego y Mario López.

El día estaba un poco oscuro, y las calles olían a vomito de sábado por la noche; pero todo normal, los padres seudo-perfectos se divertían, viendo marear a sus hijos en las atracciones del parque de diversiones; las parejitas en los cines se juntaban las bocas, se hurgaban entre las ropas y ¨por hay no un poquito mas abajo” en fin; la señora que los domingos no lo es tanto, salía de su casa con el vientre oliendo a sándalo, disque va a visitar a su madre al cementerio, bueno eso es lo que siempre le dice al cándido de su esposo, los domingos antes de salir. El señor senador de la república, presuroso toma el ultimo vuelo de la tarde a Río de Janeiro; Ya saben en el Brasil no funciona muy bien que digamos la extradición; mientras tanto paramilitares, guerrilleros, y policía comulgan en la misma iglesia en que es velado un niño, muerto a causa de los combates. Nosotros en ese momento estábamos recibiendo una cátedra de moral y conducta social a cargo de un respetado coronel de la policía, que andaba de paseo con toda su familia, en un auto de la institución que se supone es para el simple beneficio de toda la comunidad. La causa, escándalo publico de eso se nos acuso, de atentar contra las buenas costumbres y la moral de todos nuestros buenos conciudadanos.

 

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

No valieron las explicaciones, ni las razones que planteamos, como tampoco la petición de respeto que hicimos de nuestro derecho a la libre expresión. Todo estaba demasiado claro para el coronel, estabamos desnudos, de frente al árbol, con nuestras sensaciones al descubierto, se nos debía entonces, investigar. El coronel llamo a una patrulla, que llego rapidísimo, casi nunca son tan rápidas (al menos no en los barrios pobres), se bajo el ájente Chonchito y dijo: Al a orden mi coroneel. Haveer agente, hágame el favorr, y se me lleva a estos desvergonzados que andaban en cueros, aquí en el parque, frente a la iglesia, no incontraron otro sitio mejor para empelotarse, los hijueputas que aquí la avenida el poblado, por donde a diario pasa el alcalde y el gobernador, disque liberta de expresión, haber si tienen tanta libertad como dicen, por que no se desnuda la pelada, o mejor, porque no se van pal monte, o pa una residencia y se empelotan todos y se fotografían el culo; ya oyó ájente, se me los lleva y me los deja un buen rato, mientras los identifica.

 

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

Como ordene mi coroneel. Uy ustedes echen pal carro. Nos subimos al carro, solo faltaba Chato (él perro de Mario), Mario dijo Chato súbase y Chato dijo guau guauuurr, mientras miraba las suculentas carnes que colgaban del agente Chonchito, el auto arranco, y nosotros empezamos a tomarnos algunas fotografías dentro de la patrulla, luego guardamos las cámaras por temor a que nos quitaran los rollos; la vuelta fue breve pues la estación estaba cerca, nos hicieron bajar de la patrulla, a Chato tuvimos que amarrarlo de una especie de columna para que no llegara a morder a un policía que le tiraba agua mientras nos advertía que si lo mordía le pegaba un tiro; al Chato se le notaba que estaba indignado.

 

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

Nos requisaron uno a uno buscando sustancias alucinógenas; el guardia de turno dijo: ¿y a estos por que los traeen? El ájente Chonchito respondió: Andaban empelota los hijueputas. El guardia de turno dijo: ¿la china también? A no, esa como que no; oiga mamita ¿usted también andaba empelota? La china o sea Marcela encargada junto con Mario de tomar las fotografías, dijo: no, yo era una de las que estaban tomando las fotos.

 

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

Chanchito se marcho y de inmediato se formo una barra verde alrededor de Marcela, parecía una tierna pechuga adornada con muchas verduras o antipasto; y empezó el desfile de pirobos, perdón, de piropos policiales, que mamita por aquí, que mamita por allá, y Marcela se hacia la loca, y otras veces sonreía con una carita de “cierto que nos van a soltar rápido”; A ella la dejaron cerca del calabozo, pero por fuera de la reja, no podían encerrarla por ser menor de edad, pero caspa esa era pura recriminación sexual, por que adentro ya había un pelado que también era menor; a la final fue que la vieron tan lindita, que no quisieron que se ensuciara en el piso del calabozo.

 

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

Dentro del calabozo ya había dos personas; uno era un loco como de treinta años, se notaba que ya estaba acostumbrado a los canasos, porque estaba bien cobijado, tratando de dormir su domingo; claro, nos dio el recibimiento de rigor, nos presentamos, y nos pregunto por nuestro prontuario: ¿y ustedes que por los cogieron? No por una bobada, estabamos tomando unas fotografías en el parque, en esas llego un coronel y le pareció que nos veíamos mejor aquí vestidos. ¿Cómo así esque estaban empelota, empelota? Si pero eso que tiene de raro. En ese momento llega el papa de Mario a reclamar a Chato y se voltea hacia el calabozo en donde todos ya teníamos una pinta de convictos amateur. El hermanito de Mario nos compro unas gaseosas y cigarrillos para relajarnos un poco, pero el papa de Mario, ni nos hablo, yo creo que estaba un poco avergonzado; cogió al perro, lo monto al carro y se marcho, el Chato se despidió moviendo su cola mientras ladraba.

 

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

Bueno ya por lo menos habían liberado a uno de nosotros, solo faltaba que soltaran a los otros cinco. En esas de nuevo abrieron la reja para que entraran dos nos nuevos reclusos, parecían ser hermanos o por lo menos muy buenos amigos, a uno le decían el caleño y al otro el flaco. El flaco entro protestando: que los soltaran que ellos no estaban haciendo nada malo, que solo estaban cuidando autos, que los dejaran tranquilos trabajar, que ese policía se la tenia montada, en fin. Nos fue mirando uno a uno. Esa mirada como que infundía miedo.

 

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

El otro recluso que había antes con el de la cobija, era un sardino como de diecisiete años y era más hermético que un contenedor nuclear. El flaco se acerco para ver quien era el de la cobija y le pego una patada con cariño; el de la cobija, que nunca supimos como le decían por que nadie pronunciaba su nombre o por lo menos sus alias, se volteo a mirarlo y le reconoció: hola flaco. El flaco respondió: Entonces que gonorrea ¿Porque esta aquí? El de la cobija respondió: no, imaginaté que me cogieron en batida, me pidieron papeles, yo dije que no tenia, di una chapa que ya había utilizado otras veces y me figuro en pantalla un denuncio de hace 5 años, y aquí me tienen mientras me investigan. Que embale loco ¿y a vos porqué te cogieron? No pues, imaginaté, esta bandera del caleño, le digo yo que pilas, que yo se las canto para que se jale el pasacintas de un carro, una belleza y en esa venia un tombo, no me entendió las señas y nos cogieron. El caleño dijo: cual gonorrea si Ud. me aviso cuando ya lo tenia encima. ¿hey quien los cogió? Ese negro hijueputa que siempre nos jode. Él de la cobija dice: ¿cuál el negro Mosquera? El flaco responde: Si ese negro hijueputa que siempre que me ve me llama y me dice “flaco, veni marica”, yo me le arrimo y hay mismo me va dando una patada en la espinilla. Al caleño se le aguaron los ojos mientras se levantaba las botas de la su sudadera para mostrarle al flaco las señas en su espinilla pues a él también se la tenia montada, el flaco mira triste al caleño y le dice con su voz quebrada: A voz también te pega en la misma parte. El caleño dice que si con la cabeza: Si esa gonorrea a mi también me pega.

 

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

El flaco nos mira a todos, se levanta la camisa y nos muestra una bolsa que tiene a un costado de su abdomen, repleta de desechos orgánico, vuelve y nos mira diciendo: ¡Eh! Las güevas, yo aquí no amanezco, pilas pues pa que me ayuden, yo enseguida me empiezo a quejar, decir que esta bolsa ya esta llena y ustedes dicen que me saquen de aquí, que esto esta oliendo muy maluco, va pa esa. Nosotros nos miramos buscando el consentimiento de todos y dijimos: Listo va pa esa. Y empieza el flaco a gritar: agente, agente, mire que esta bolsa ya se llena, y estoy incomodando aquí a esta gente con el olor y si echo esto a la letrina se taquea y es peor para todos. El agente de guardia dice: Ya deje la gritería, que usted se va cuando tenga que irse. El flaco le responde: Conste pues que se los advertí. Se sienta y nos pregunta: Y ustedes ¿Porqué los encanaron? En esas él de la cobija dice: No, estos manes estaban disque en el parque en pelota tomando fotos. El flaco se asombra: ¡En pelota! ¿Dónde, en el parque? Y todos: Si, en el parque. ¿Cuál, en el de allí? El del poblado. Y de nuevo todos: Siiiiiiiii, ji, je. El Flaco hizo una cara de repudio y dijo: Ah, las guevas, yo seré lo que quiera, yo seré ladrón, cochino, ¡todo un hijueputa! Pero yo si no soy tan bandera como para empelotarme en la calle, para que todo mundo vea de que color tengo el culo, ustedes si están es en nada.

 

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

Así fue como hasta los criminales expresaron su repudio a nuestro simple acto de sensibilización colectiva, todos estaban sensibilizados gracias a nosotros, y por primera vez en mucho tiempo policías y ladrones compartían una causa moral en común ¡Ah, aquí si había unión!

 

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

Ante tal acto de barbarie, el flaco se siente en confianza y es así como empieza a contarnos todas sus historias delictivas. Nos habla de sus vivencias turísticas en las distintas cárceles del país, de cómo una vez tuvo que pegarle con una varilla a su hermano hasta reordenarle los genes, de las varias veces que había tenido que golpear a su mama. Él nunca quiso hacerlo, la situación fue la que lo obligo, en fin. Después de estas duras confecciones el sardinito que era más hermético que un contenedor nuclear, también se sintió mas confiado para hablar de su situación. Nos contó que tenia diecisiete años que lo habían atrapado con una pistola 7,65 pero que él sabia que lo soltaban pronto por ser menor de edad, también nos contó que él hacia cruces para mantenerse bien, para que no le faltara la ropa, ni la platica, para darse los vueltones. En ese momento vemos llegar en unas motos de la policía a otro joven, lo traían arrestado y era evidente su edad. También era menor de edad. El guardia de turno y los diferentes agentes que se encontraban afuera y que no habían dejado ni por un instante de gallinaciar con raros insultos a Marcela, le preguntaron a los patrulleros: ¿Y a este, porqué lo traen? Uno de los patrulleros responde: No, es que un mensajero se estrello en esta moto y él disque muy acomedidamente la cogió para llevársela hasta la clínica, por que el que se estrello se lo habían llevado muy mal herido en un taxi. El implicado agrego: Si mi agente, mire yo vendo frunas en los buces, yo vi cuando ese señor se estrello, entonces me dio pesar dejarle la moto ahí tirada para que de pronto se la robaran y me pareció que era buena idea yo coger la moto y seguir el taxi que lo llevaba hasta la clínica para dejarcela allá, pero que iba yo a saber que me podía ganar este problema. Dentro del calabozo todos escuchábamos atentos la explicación del pelado, el flaco dijo entonces en voz baja: eso es pura caspa, yo apuesto que ese pelado lo que se quería era golear la moto, espere y vera que entre, yo si se como sacarle la verdad. Abrieron la reja y el pelado entro con una cara de preocupación brutal, se volteo diciéndole al patrullero que lo había arrestado: Seguro mi agente que yo estoy diciendo la verdad. El patrullero le responde: paque es tan güevon, eso le sirve de experiencia para que la próxima no se ponga de regalado a ayudar a nadie, o es que usted no sabe que ladrón no es el que roba; si no el que se deja pillar. Eso, dice el flaco, uno no puede ayudar a nadie, sabe que chino la próxima vez que usted vea alguien así en el suelo, no coma de nada, pícele la cabeza y así no se mete en problemas, entiende. El pelado agacho la cabeza y todos para tratar de animarlo empezamos a comprarle las frunas que llevaba en la cajita, el flaco le dice: Hombre, creo que ya estabas que te goleabas la moto. El pelado sonríe y nos mira a todos interesados de su relato y dice: Si hermano yo ya iba casi llegando a la casa, si no es por esos motorizados me la corono.

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

El resto de la tarde se fue lento entre risas, historias y el cansancio del encierro. Nos desesperábamos cada vez que preguntábamos a que hora nos dejan libres; unos decían que mañana, otros decían que a las ocho; el flaco aseguraba que a ellos ya casi los iban a soltar, porque los policías que los arrestaron no habían dicho nada del pasacintas, “seguramente lo van ha dejar para ellos” decían, “que chimba no hay evidencia”.
 

Poco después como a las 6:30 PM llega el papa del hermético, era un señor gordito como de cincuenta años, él era un viejo de esos queridos, con una cara de bonachón y nombre de tendero. Traía una bolsa con comida, algunas cobijas y ropa limpia, bien planchada para su querido hermético 765. Al rato llega la mama del pelado de las frunas; se veía linda la señora, vestidita de rojo como para baile de quince; lastima que la pestañina se le corrió por el llanto, era un cuadro todo Bellavista, con hermanita y todo; La señora trajo una coquita llena de arroz con huevo; entre todos no la comimos, ahí si se sintió una camaradería de siglos de prisión, fue bello, muy bello.

Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.
Fotos de Embalados por Marcela Urrego y Mario López.

A los pocos minutos liberaron al flaco y al caleño; se fueron muertos de la risa, pero antes nos desearon suerte con una risita toda irónica; en esas llegaron más patrulleros y uno de ellos dele que dele con el cuentico de jugar ajedrez con Marcela; pura maña de policía para tratar de encarretarsela; otro de los patrulleros era un loco todo death metal; que cargaba en el fillak además de CD, una videograbadora; para filmar todos los muertos y heridos que pudieran haber en su noche; era una especie de rito el que hacia al gritar “A luchar por la justicia”, mientras sostenía en una mano su revolver y en la otra la vídeo. No recuerdo quien fue el que dijo que ese tombo parecía un superamigo; a mi se me pareció por el color del uniforme a Linterna Verde. En fin lo cierto del caso fue, que después de las 8:00 PM nos soltaron. Salimos rendidos, cansados de tanta justicia y con la firme convicción de que nuestra moral es una puta abandonada. Terminamos tomando fotos en un bingo del centro, lleno de ancianos y obesos; yo creo que todos nos sentíamos un poco ancianos, un poco obesos.

 

 

 

IMPLICADOS

Mario López por Hugo Aguirre (creo).
Mario López por Hugo Gris (creo).

“Viene el silencio, veo en sus manos mi cámara negra,
cámara que me hace pensar, cámara
desenfocada de la realidad”.

Integrante de CO2 (guitarrista),
alevín de fotógrafo, actualmente
experimenta en un guión para cine.

Él y Chato también estuvieron “encanados”.

 

 

 

Marcela Urrego:

 

Participo activamente en la ejecución de las
fotografías de la secuencia “Indiferencia”
y coprotagonizo la secuencia
“Embalados”

Gracias por no soltar la cámara aun tras…

 

Hugo Aguirre por Santiago Valverde.
Hugo Gris por Santiago Valverde.

Cíclope miope y escribano de los
momentos intrascendentes de la
realidad urbanicola de nuestro país de
delantales blancos y corbatas
asesinas.

Actualmente esta escribiendo su primera
novela y participa en el proyecto del guión
para cine.

Hugo Gris y Hugo Gris son ambos una misma persona, el creador Hugo Gris. En el sitio Web de la CNCCS (Corporación Nacional de Cine Casa del Sol) encontrareis más acerca de sus trabajos y proyectos actuales. Según me comentaba Hugo Gris, parece que hay la intención de convertir Embalados en un largometraje ¡Suerte con eso Hugo Gris!

 

 

También participaron Johni y Andrés, a los que pido perdón por no recordar vuestros apellidos.

 

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Una respuesta

  1. […] Embalados relata los eventos posteriores a una acción artística que Hugo Gris y un grupo de jóvenes creadores realizaron hace unos cuantos años en la avenida principal del Poblado en Medellín. Para desgracia del performance les interrumpió la policía pero para nosotros se ha convertido en suerte porque dio pie a este relato. […]

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